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Sociedad y Cultura

Felipe BOERO

Tech Musik
Músico escribiendo notas en estudio de grabación

Músico, y compositor. Nació en Buenos Aires, el I de mayo de 1884. 

Era hijo de don Ángel Boero y de doña Josefina Más. Se inició desde muy joven en los estudios de piano y continuó luego en las disciplinas de la composición musical bajo la dirección de Pablo Berutti. 

En 1912, obtuvo una beca “Europa”, para perfeccionarse en Francia durante 4 años. Amplió sus conocimientos en el Conservatorio Nacional de París con Paul Vidal. No pudo completar los estudios, pues tuvo que anticipar su regreso al país, en 1914. Fundó la Sociedad Argentina de Compositores, que contribuyó fuertemente a dar a conocer y a prestigiar la labor de los compositores argentinos. 

Dedicó una parte de su vida al quehacer pedagógico desde el Consejo Nacional de Educación; fue director de escuela primaria, inspector técnico de escuelas, así como en establecimientos de enseñanza secundaria. Su primera ópera Tucumán, en un acto obtuvo Premio Municipal en 1912, y su estreno se realizó en el teatro Colón en 1918; mereció igual distinción la ópera Raquela, en 1923.

Le precedió en el teatro el estreno de Ariadna y Dionisios sobre libro de Leopoldo Díaz, poema dramático, en un acto, en 1920. Alcanzó la nota máxima con El Matrero (1929) considerada la primera ópera argentina que llevó letra de Yamandú Rodríguez. El conocido dramaturgo uruguayo, logró una acertada y vivida pintura de tono gauchesco, donde aparecen encarados con éxito diferentes caracteres de nuestros campos con bailes nativos como el pericón y la media caña, ésta última una de las más difundidas páginas de tipo nacionalista de nuestra escuela musical. 

Esta leyenda dramática en tres actos fue representada en el Teatro Colón, el 12 de julio de 1929, dirigida por el maestro Héctor Panizza. Ha sido juzgada como su mejor obra lírica. Completan su producción Siripo, ópera en tres actos (1937), con libreto de Luis Bayón Herrera, inspirada en el drama clásico de Lavardén, donde se concreta la leyenda de Lucía Miranda, Zincalí, ópera en tres actos (1954) pertenece a la autoría del doctor Arturo Capdevila en el que prevalece el mundo y el espíritu de los gitanos. 

También compuso el poema sinfónico El Lácar, el oratorio Jesús camina sobre las aguas, las obras sinfónicas: La madrugada en la pampa; Danzas argentinas, Misa solemne, Impresiones, Aires populares argentinos; Suites para piano; numerosas canciones y acompañamientos pianísticos, coros, Límites para orquesta, etc. 

Falleció en Buenos Aires, el 9 de agosto de 1958. Casó con Elena Gorostiaga. Es legítima la semblanza de un espíritu que, como dice Fermín Estrella Gutiérrez, “hizo de la música la razón de ser su vida”.