Sociedad y Cultura
ANTONIN DVORAK (1841-1904)

Compositor checo.
Considerado como un posromántico, casi toda su obra está impregnada de las raíces musicales de su tierra. De ahí que también se lo califique de músico “nacionalista”. Aprendió piano, violín y órgano desde muy niño, y en su primera juventud comenzó a ganarse la vida en pequeñas orquestas, hasta que en 1873 ingresó como organista en la iglesia de San Adalberto de Praga, gracias a la reputación que había ganado al escribir el himno patriótico Los herederos de la montaña.
En 1886 pasé a la orquesta del Teatro Nacional de Praga, que we ocasiones, generalmente para presentar y dirigir su propia música; allí fue nombrado miembro de honor de la Sociedad Filarmónica de Londres y doctor honoris causa de la Universidad de Cambridge.
Invitado por Tchaikovsky, visitó San Petersburgo y Moscú en 1890, y en 1892 emprendió un viaje que iba a influenciar significativamente su obra: en los Estados Unidos, donde permaneció tres años dirigiendo el Conservatorio de Música de Nueva York, escuchó los negro spirituals y la música aborigen y la de los esclavos del sur norteamericano. Impactado por ese acervo musical escribió la más popular de sus nueve sinfonías, llamada Del Nuevo Mundo (opus 95, conocida primeramente como Quinta y luego como Novena), el Quinteto para cuerdas en mi bemol mayor y el Cuarteto americano.
De este período también cabe mencionar su Concierto para violoncello y orquesta, que rápidamente se convirtió en una de las obras más apreciadas para este instrumento solista. Algunos de los recursos que empleó son propios de los compositores eslavos, como la utilización frecuente del registro grave del violín y el uso de los instrumentos de metal en pianissimo. Su fluidez y gran espontaneidad melódica proceden en cierta medida de Schubert.