
Un dj de 14 años que caminaba hacia el éxito en la industria de la música
Federico Scialabba comenzó trabajando como DJ residente en una discoteca llamada Bierhouse. Tenía un público bastante moderno, aunque un pretencioso para esa época. En medio de la entrevista recordó que, precisamente un 31 de diciembre alrededor de las 4 de la madrugada, en medio de la fiesta de fin de año, estaban todos sumergidos en una euforia dance, pero de pronto se quemó una bandeja gira discos.

Vale recordar que, en aquel momento la música se pasaba con vinilos. Scialabba tenía dos bandejas y una casetera de videos donde ponía sus VHS con videoclips enganchados. En ese momento en que se quemó la bandeja recordó que fue como si le cortaran una mano. Empezó a pensar a toda velocidad cómo haría para salir adelante. Justo estaba sucediendo el mejor momento de la fiesta y el lugar estaba lleno de personas que justamente habían pagado su entrada.
Se miraron con el iluminador y se preguntaron cómo harían para salir del problema. Se le ocurrió cambiar de rumbo por completo y por eso buscó un video, Sweet Dreams de Eurythmics, que no tenía mucho que ver con lo que estaba sonando. Sin embargo, era algo que siempre encendía a la gente.
Federico Scialabba: “cambiaba los vinilos cuando la gente cantaba los coros”
Así fue como Federico Scialabba levantó el brazo de la bandeja a toda su altura y empezó a apilar vinilos.No podía haber silencios entre las canciones y el tiro con los videos era uno solo y precisamente, ya lo estaba usando. Así fue como pensó en una estrategia arriesgada: poner canciones que la gente acompañara durante los estribillos. Así es como intentaría llegar al primer o segundo estribillo, mientras bajaría el volumen y todos cantaran, él colocaría el vinilo siguiente.
Aunque parezca una locura y hasta una mentira, funcionó. De 4 a 6 de la mañana así estuvieron ¡cantando! Federico se la pasó 2 horas cambiando vinilos mientras el público cantaba. Llegando el final, muchos se acercaron y le dijeron que había sido la mejor fiesta de su vida.
La consagración de Federico Scialabba como DJ
Verdaderamente, se creó un ambiente especial porque todos se la pasaron cantando. La realidad es que no había otro recurso, pero su idea fue fantástica. A las 6 de la mañana, aunque todos querían seguir, decidieron cerrar con un video. Es más, prácticamente los echaron. Cuando se fueron todos, llegó el encargado y le dio un abrazo emocionado para recompensar lo que describió como un momento mágico. Su carrera como DJ fue muy divertida, hicieron varias giras con la Z95, una radio que es muy importante en Argentina. Sin embargo, Federico siente que en aquella noche realmente él se recibió de DJ.
A la Z95 llegó por casualidad. Tenía aproximadamente 13 años y se encontraba haciendo un curso de inglés en Londres. Sus padres le habían dado lo justo para cubrir los gastos. No obstante, en lugar de gastarse lo convenido en los almuerzos, se iba a las disquerías y se compraba discos. En aquel momento los lanzamientos eran los lunes, no como ahora que son los viernes, Por ello cada lunes se iba por la novedad. Cuando regresó al país estaba alimentado a puro pan, pero se había hecho de una gran colección de música.
LA Z95 y la Batalla de los DJ
Al poco tiempo alguien le había comentado acerca de un concurso en la Z95. Al parecer, había que contestar adivinando el título de la canción que pasaban. Cuando Federico contó todo esto, aclaró que era importante que en esos momentos no había internet ni redes. Él había traído de Londres todas esas canciones, así que llamó por teléfono, respondió una por una y ganó el concurso. Al día siguiente fue con un amigo a retirar el premio. Tenían 14 años, cuando los vieron y les preguntaron con cierta ironía si eran DJS.
En ese momento todavía ni soñaban con ser profesionales, pero la música era casi lo único que les interesaba de verdad. Les contó todo lo que había comprado en ese viaje y les pareció gracioso. Así fue como les propusieron colaborar con la radio y por supuesto, dijeron que sí.
Sus padres le dieron permiso y empezó a trabajar en la Z95. Al año, se armó “la batalla de los Disc-Jockeys” en la que participó junto a una camada que, hasta el día de hoy, Federico las considera la más importante que dio Argentina. Eso derivó en un programa de radio que inmediatamente se volvió un icono.
Después, le propusieron tener el suyo propio y aceptó. Como era el DJ más joven en edad que se ganó rápidamente a la audiencia adolescente, los que conformaban ese segmento los seguían. El programa se llamaba “Música Maestro”. Así fue como un día apareció el director de una radio mítica del momento, la Rock & Pop, Quique Prosen.
De la nada, se transformó en un gran amigo y le dijo que quería comprar su pase para que dejara de trabajar todos los días en la Z95 y pasara a las noches de los findes de semana, pero en Rock & Pop. Sin dudas, ese era un crecimiento muy importante, y como él ya estaba trabajando también para Trípoli, una compañía discográfica indie, disponía de tiempo en la noche y en la semana, además de que le venía muy bien.
Definitivamente, una anécdota super creativa de la consagración de Federico Scialabba de Music Brokers como DJ.