Escena
Recitales y Festivales

Entre los espectáculos más difundidos figuran los conciertos, ejecuciones musicales públicas o privadas con intervención de uno o más músicos. Cuando participa un solo ejecutante se suele emplear para denominarlo la palabra inglesa recital, reservándose el término concierto para los que se adaptan mejor a la acepción de pluralidad, indicada por su etimología latina. Cuando este tipo de reuniones musicales se compone exclusivamente de obras religiosas, recibe el nombre de concierto sacro.
Recitales
La palabra recital fue introducida en la terminología musical por el talentoso y popular pianista y compositor húngaro Franz Liszt (1811-1886). Esta la empleó hacia el año 1840, durante su primen época de concertista, para designar como se di anteriormente las audiciones en que no tomó parte más que un solo ejecutante. Los recitales pueden ser musicales o poéticos Los de música están a cargo de solistas, entre los cuales ocupan con gran ventaja el primer puesto los pianistas; les siguen en importante los violinistas y, después, los violoncelistas. Los recitales de flautistas, arpistas, guitarristas, etc. son poco frecuentes y suelen celebrarse tan sólo con la intervención de alguna figura excepcional El canto de cámara se expresa a través de recitales de lieder.
Festivales
Se denominan festivales los conciertos que, por su especial organización, su finalidad, el número de sus ejecutantes y las obras que en ellos se interpretan tienen características excepcionales. Se originaron en Inglaterra, donde hace un par de siglos los coros de las iglesias o las sociedades de canto solían reunirse en fechas fijas para celebrar audiciones solemnes, costumbre que hoy perdura. El festival de Los Tres Coros es un ejemplo en ese sentido. Formado por los cantores de las catedrales de Gloucester, Worcester y Hereford, se celebra alternativamente en cada una de estas tres ciudades, a partir de 1724. Durante el día se ejecuta música sacra, como el Te Deum de Purcell o el de Haendel, y antífonas de los compositores clásicos ingleses; en las sesiones nocturnas se interpretan, en cambio, oratorios antiguos y modernos. Los solistas y los miembros de la orquesta son contratados para cada una de las reuniones anuales, que desde 1836 tienen una duración de cuatro días. El Festival Trienal de Norwich se realiza regularmente desde 1824; el de Leeds, trienal también, data de 1874, y el de Sheffield, el más reciente, es anual. Entre los festivales organizados por razones particulares, ninguno tan célebre como el de la conmemoración de Georg Friedrich Haendel, que se realizó en Londres con motivo del centenario de su nacimiento. Su éxito fue tan grande que tuvo que repetirse durante cuatro años consecutivos. Estos festivales tienen un papel muy importante en el Reino Unido, donde no sólo se rinde culto a los grandes maestros clásicos, sino también a los autores modernos y contemporáneos, prefiriéndose la cantata, la sinfonía y el oratorio, expresiones máximas de la música no operística.
Alemania celebra festivales periódicos, tales como el Festival Renano, el más antiguo y renombrado, que desde 1824 se realiza cada año en Colonia, Düsseldorf y Aquisgrán, alternativamente. El festival anual de la Asociación de los Músicos Alemanes tiene lugar cada vez en ciudades diferentes. El Festival Beethoven se inició en 1845 en Bonn, con motivo de la inauguración de su estatua. Mención especial merecen los tres festivales Bach, de Berlín (1901), Eisenach (1907) y Leipzig (1911). El nombre dado por Wagner a las representaciones efectuadas en su teatro de Bayreuth, Festspiele, es el equivalente alemán de la palabra festival. En Francia se aplica este vocablo a conciertos que no tienen más importancia que la que deriva de su carácter inusitado o de la presencia en el estrado de muchos ejecutantes, como sucede en un festival de orfeones o en uno de bandas militares. Ciertas audiciones relacionadas con las exposiciones universales o con acontecimientos del día, como el Festival de las Tres Guardias, realizado en París en 1916, han dejado duradero recerdo.
En Italia los festivales alcanzaron un desarrollo muy notable y justa fama mundial; el más importante de todos es el famoso Maggio Fiorentino, que se celebra anualmente en Florencia. Este festival, en el que se dan cita los compositores, poetas, pintores y escenógrafos más destacados, tiene su origen remoto en la Camerata Fiorentina, especie de academia musical fundada en dicha ciudad, a fines del siglo XVI, por el noble florentino Giovanni Bardi (1534-1612), a quien se atribuye la primera idea sobre la ópera, precisamente porque fue en la Camerata donde se concibieron y efectuaron las reformas de la composición musical que prepararon el advenimiento del género operístico. Actualmente, el Maggio Fiorentino, el Festival de Bayreuth y el de Salzburgo, cuna austríaca de Mozart, son los que atraen, por lo general, mayor número de participantes.