Artistas
Compositores latinoamericanos


HÉCTOR PANIZZA (1875-1967)
Compositor argentino. Realizó estudios de dirección orquestal en Italia y llegó a ser uno de los máximos directores de ópera de la primera mitad del siglo XX. Arturo Toscanini lo contrató como director musical de La Scala entre 1921 y 1932. Compuso las óperas Aurora (1908) y Bizancio (1939). Se lo recuerda como el autor del “Saludo a la Bandera argentina” extractado de la citada Aurora.
BLAS PARERA (1777-1840)
Compositor español nacido en Murcia, hijo de padres catalanes. Radicado en Buenos Aires desde 1797, trabajó como organista en la Catedral y en las iglesias de San Ignacio, San Nicolás y La Merced. Fue director de orquesta en el antiguo Coliseo Provisional de Comedias de Buenos Aires y participó en la defensa de la ciudad durante las Invasiones inglesas (1806-1807). Tras la Revolución de Mayo compuso varias marchas y canciones patrióticas, entre ellas, la que en 1813 iba a convertirse, con letra de Vicente López y Planes, en el Himno Nacional de la Argentina.
BADEN POWELL (1937-2000)
Guitarrista brasileño. A pesar de que se le asocia al movimiento de labossa nova, sólo frecuentó este estilo ocasionalmente y se interesó más por las armonías mestizas de los negros de Río que por los sofisticados ritmos modernos de su país. Como compositor su trascendencia en la música brasileña sólo puede ser comparada con la de Antonio Carlos Jobim y João Gilberto. Entre sus composiciones se destacanDeve ser amor; Encontró con una saudade; Não é assim bem; Samba triste; Tem hacer; Só por amor; Bom día, amigo y Samba do astronauta.
SEBASTIÁN PIANA (1903-1994)
Pianista argentino de tango. Fue uno de los autores más talentosos y de mayor trayectoria como compositor de clásicos del género: entre sus creaciones figuran Sobre el pucho, Tinta roja, El pescante, Arco iris y Milonga triste. Figura renovadora de la estética popular en la década de 1930, compartió con José González Castillo, Pedro Maffia, Homero Manzi y Cátulo Castillo un movimiento que obligó a los autores a trabajar con un mayor grado de refinamiento. Con Manz logró lo que hasta entonces parecía imposible: encontrar un nuevo rumbo al viejo género de la milonga.
ERNESTO DRANGOSCH (1882-1925)
Pianista y compositor argentino. Estudió con Julián Aguirre y Alberto Williams y completó su formación en Europa con Max Bruch y Engelbert Humperdinck. Es autor de la ópera cómicaEl carnaval, de una Sinfonía argentina, y de composiciones comoObertura criolla, El sátiro y la ninfa y Bagatelase impresiones, entre otras.
EDGARDO DONATO (1897-1963)
Violinista, compositor y director de orquesta de tango argentino. Entre sus composiciones se destacan los tangos A media luz, Julián, Muchacho, El huracán y T.B.C.
GABINO EZEIZA(1858-1916)
Guitarrista, compositor y payador argentino. De ascendencia negra y cuna humilde, escribió más de quinientas composiciones, que él mismo interpretaba. Sostenía que la milonga campera proviene del candombe afro argentino. Se lo considera el más antiguo y notable payador del Río de la Plata.
PAQUITO D’RIVERA (n.1948)
Clarinetista y saxofonista de jazz cubano. Su verdadero nombre es Francisco de Jesús Rivera Figueras y desde 1981 vive exiliado en Estados Unidos. Niño prodigio, dio su primer con-cierto público a los diez años, y a los doce ingresó en el conservatorio de La Habana para estudiar clarinete, composición y armonía. En 1965, con diecinueve años y ya considerado un virtuoso debutó como solista con la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba. Apasionado tanto del jazz como de otras músicas, en 1967 creó con el pianista Chucho Valdés y el trompetista Arturo Sandoval el grupo Irakere, dedicado a la fusión del jazz con el rock, los ritmos tradicionales cubanos y la música clásica. Entre sus composiciones más destacadas figuran la Suite Panamericana, estrenada en 2000 en el Lincoln Center de Nueva York, y el Gran Panzón, escrita para la Filarmónica de Rotterdam y estrenada en 2002 en Washington.
PÉREZ PRADO, DÁMASO (1916-1989).
Compositor y director de orquesta cubano. Fue apodado el “rey del mambo” por sus aportes a este género proveniente del danzón cubano, cuya creación por cierto no fue suya, aunque sí fue su mayor difusor a nivel internacional. Entre las décadas de 1940 y 1950 compuso muchos mambos, que en vez de darles un nombre prefirió numerarlos: los más conocidos son el 5 y e18.