Sociedad y Cultura
La Primera Generación Romántica

El Romanticismo irrumpe en la vida y las artes de todos los países. Los poetas forman la van-guardia, a la que siguen bien pronto los músicos y los pintores. Entre los compositores se destaca como primera generación romántica la que nace entre 1797 y 1813. Sus figuras cumbres son: Schubert, Berlioz, Mendelssohn Bartholdy, Schumann, Chopin, Liszt y, en el terreno de la música dramática, Wagner y Verdi.
Franz Peter Schubert (1797-1828), de vida breve, humilde, pero de suma inspiración, creó más de seiscientos lieder, verdaderos modelos del género, y por primera vez en la historia supo combinar de manera completa la voz humana con el acompañamiento pianístico, que cumple la importante función de pintura de ambiente y de expresión psicológica. Apenas menos significativas son sus nueve sinfonías, su música de cámara e instrumental, su hermosa música religiosa. Sólo en el campo de la ópera sus creaciones carecieron de la fuerza necesaria para imponerse.
Louis Hector Berlioz (1803-1869), temperamento exaltado, apasionado, en eterno choque con la realidad y la parte material de la vida, llegó a triunfar en varios países, pero nunca en Francia, su patria. Su obra fundamental, la Sinfonía fantástica, documento típicamente romántico, data de 1830. Escribió óperas (Los troyanos, Benvenuto Cellini, Béatrice et Bénédict), la importante leyenda dramática La condenación de Fausto, un grandioso Réquiem y mucha música sinfónica (Harold en Italia, Romeo y Julieta, Carnaval romano, etcétera).
Felix Jakob Ludwig Mendelssohn Bartholdy (1809-1847) tuvo una vida breve pero llena de triunfos y satisfacciones. Lo más hondo de su inspiración está en los oratorios Elías y San Pablo; sus sinfonías son cinco, y su Concierto de violín es uno de los más brillantes del género. Famosa es su música para Sueño de una noche de verano, de Shakespeare, cuya obertura compuso a los 17años. Se destacan, además, obras orquestales (La gruta de Fingal, Mar calmo y viaje feliz, Ruy Blas, etc.), Canciones sin palabras (para piano), numerosos bellos lieder y coros, etcétera.
Robert Alexander Schumann (1810-1856) pue-de ser considerado, junto con Mendelssohn, figura central del Romanticismo. Fue profesor del Conservatorio de Leipzig, fundado por Mendelssohn, y director de una importante revista musical. La tragedia de su vida consistió en la enfermedad mental que le acechó durante un tiempo, haciendo crisis finalmente en 1854; Schumann se precipita al Rin, pero es salvado y muere dos años después en un manicomio. Durante sus años creadores compuso más de doscientos cincuenta lieder de suprema belleza, entre los que, situados en diversos ciclos, resaltan Amor de poeta y Amor y vida de mujer. Creó un nuevo estilo pianístico (Carnaval, Mariposas, Los cofrades de Da-vid, Piezas fantásticas, Escenas infantiles, etc.); escribió cuatro sinfonías, un hermoso concierto de piano, otro de violín, una ópera y oratorios.
Frederick François Chopin (1810-1849) fue no sólo uno de los más grandes compositores de piano, sino también una de aquellas figuras románticas por cuya obra los pueblos nuevos entraron en la historia de la música, ya que tomó por base de su composición los ritmos y las melodías de Polonia. Sus sentimientos patrióticos se vieron avivados a causa del exilio, que sufrió desde muy joven. La mayor parte de su vida transcurrió en Francia, y murió en París a los 39años, a consecuencia de una tuberculosis. Entre sus composiciones esencialmente pianísticas figuran dos conciertos para piano y orquesta, cuatro sonatas, cincuenta y seis mazurcas, veintisiete estudios, veinticinco preludios, quince valses, diecinueve nocturnos y numerosas polonesas, baladas, etc.
Franz Liszt (1811-1886) se consagró como una de las más brillantes figuras de la música. Fue notable pianista y su magnanimidad le hizo erigirse en consejero y amigo de casi todos los compositores románticos. Su vida, muy activa, se vio colmada de triunfos. Compuso varias obras religiosas, dos conciertos de piano, las célebres Rapsodias húngaras, gran cantidad de poemas sinfónicos (Los preludios, Tasso, Lo que se oye en la montaña, Prometeo, Hamlet, La batalla de los hunos, etc.), mucha música pianística y varios lieder. Merece especial mención, entre los grandes virtuosos instrumentales como Chopin y Liszt, la figura extraordinaria de Niccolò Paganini (1782-1840), violinista fascinante y compositor de interesantes obras para violín.
La Ópera Romántica
Es lógico que un movimiento tan universal como el Romanticismo abarcase también, y muy especialmente, a la ópera. Dan lustre a esta forma musical, a fines del siglo XVIII y comienzos del XIX, numerosas figuras importantes, entre otras Luigi Cherubini (1760-1842) y Gasparo Spontini (1774-1851), hoy algo olvidados, a los que siguió la fecunda generación de Rossini, Donizetti, y Bellini, grandes maestros de la melodía y del bel canto italianos.
Gioacchino Antonio Rossini (1792-1868), figura singular que abandonó la carrera en el punto culminante a los 37 años y siendo sin duda el músico más famoso de su tiempo, dejó cerca de cuarenta óperas, entre las cuales se destacan El barbero de Sevilla, La italiana en Argel, La Cenicienta, La urraca ladrona, Otelo y Guillermo Tell. De Gaetano Donizetti (1797-1848) perduran, ante todo, Lucía de Lammermoor, El elixir de amor, La hija del regimiento, La favorita y Don Pascual. Al poderoso talento de Vincenzo Bellini (1801-1835), cuya vida se apagó tempranamente, se deben Norma, Los puritanos y La sorámbula, entre otras muchas obras.
Al mismo tiempo se distinguen en París, que se convierte alrededor de 1820 en un centro importantísimo del arte lírico, Auber, Méhul y ante todo Giacomo Meyerbeer (1791-1864), cuyas óperas Dinorah, Los hugonotes, La africana, El profeta, etc., se aplaudieron durante décadas en todos los teatros del mundo. Fruto del Romanticismo alemán, el talentoso compositor KKarl Maria von Weber (1786-1826) causó sensación con Der Freischitz, cuyo éxito subrayó después con Euryanthe y Oberón. A su lado son dignos de mención Heinrich August Marschner, Louis Spohr y Ernst Theodor Ama-deus Hoffmann (1776-1822), poeta, escritor y músico alemán, notable precursor del Romanticismo.