Sociedad y Cultura
Músicos de acá y de allá

CASTRO PIÑEIRO, Juan José
Músico. Nació en Santa María de Neda, La Coruña (España), el 26 de noviembre de 1864. Trasladado luego a la Argentina, amplió sus conocimientos, e integró como instrumentista numerosas orquestas, destacándose como un consumado maestro. Adquirió extraordinario éxito en la difícil técnica de la construcción de arcos para instrumentos de cuerda. Estudió con empeño este arte singular y alcanzó la admiración de los más famosos concertistas como Pablo Casals, Fritz Kreisler y Jascha Heifetz, que sentían por él una directa simpatía. En 1894 fue uno de los fundadores de la Sociedad Musical de Mutua Protección (hoy Asociación del Profesorado Orquestal), una de las más antiguas entidades del país, en los órdenes gremial, mutual y artístico. Se le atribuye haber sido violoncelista de las orquestas de los teatros Colón y Ópera. Falleció en Buenos Aires, el 1 de febrero de 1942. Sus hijos Luis Arnaldo, José María, Juan José y Washington, se destacaron en el panorama musical argentino.
COCOMAROLA, Mario del Tránsito
Músico y compositor. Nació en San Cosme (Prov. de Corrientes), el 14 de agosto de 1918. Hijo de inmigrante, desde niño tocaba el acordeón que aprendió de su progenitor. Al fallecer éste, se trasladó a Corrientes con su familia, y a los once años se vio obligado a debutar profesionalmente, integrando diversos conjuntos para sostener a los suyos. Más tarde pasó a Rosario y de allí a Buenos Aires, donde se sumó al grupo de “Los hijos de Corrientes”, comenzando en esa época a alternar el acordeón con el bandoneón. En 1942 formó el “Trío Caconasola”, a pedido del sello Odeón, introduciendo la modalidad del dúo vocalista. Entre sus muchas composiciones se destacan los chamamés instrumentales La espuela, La Colonia, Mi bien amado, Las Palmus, El Kangui, Bañudo Norte, Kilómetro 111, todas conocidas y popularizadas. También el rasguito doble Puente Pezoa, que mereció ser grabada por Frank Sinatra y la Orquesta Sinfónica de Filadelfia. Falleció en Corrientes, el 19 de setiembre de 1974.En su homenaje el anfiteatro de Corrientes, lleva su nombre. Fue un representante genuino de la música del litoral.
COLOVINI, Ángel
Payador. Oriundo de Rosario (Santa Fe). nació el 9 de julio de 1901.Fueron sus padres don Luis Colovini y doña Hermozina Irusta. Se inició contratado en las famosas comparsas carnavalescas de La Tranquera, Hijos de la Tradición y Huérfanos del Cemento a los quince años. Su primer encuentro lo tuvo con el payador conocido como Víctor Galtieri que pertenecía al conjunto “El Trebolar”. En 1926, se enfrentó con Pedro Medina, y al año siguiente con Juan Pedro López, ambos uruguayos. En Rosario payó con Pedro Garay, mercedino. Durante 1951 asistió en Córdoba a un encuentro payadoresco, en donde obtuvo el tercer lugar, y en la siguiente vuelta al primer puesto. Concurrió juntamente con otros argentinos, entre los que figuraban Carlos Echazarreta y Constantino Arias a la vecina República del Uruguay. Su actuación mereció largas aviaciones. Se cuenta entre los payadores que llegaron con su canto a la radiofonía desde LR2 Radio Argentina, al Luna Park, Círculo Militar y a numerosas instituciones de cultura. Prodigio de memoria, de intuición, de imaginación creadora y de velocidad mental, este tipo de payador mereció uno de los más hermosos libros de Leopoldo Lugones. En esa descripción del maestro cabía la imagen de Colovini. En 1951 ganó el Premio en el Concurso de Payadores de la ciudad de Córdoba. En la televisión fue asesor y actuante en “La Pulpería de Mandinga”, que se mantuvo mucho tiempo en Canal 9, en “Volver a vivir el tango” por Canal 7, y en “Fortín Fiesta” por Canal 13. Con Colovini perdió el folklore nacional una gran figura la ciudad de Rosario y un arquetipo del bien decir. Falleció trágicamente, e1 23 de noviembre de 1976.
CORDOBA, Nabor
Nativista, compositor y docente. Nació en Tucumán, el 10 de marzo de 1911. Cursó sus estudios en el Colegio Nacional, y luego fue profesor de Historia en el mismo establecimiento y en la Escuela Normal. Rector del Colegio Nacional de Aguilares, dirigió la Escuela y Liceo Vocacional Sarmiento, de la Universidad Nacional de Tucumán. Fue importante su labor como nativista, y en este campo, su aporte como autor de piezas folklóricas es abundante. Su obra registra títulos como La añera, zamba que se convirtió en un “clásico” del folklore norteño; Mi Tucumán, Arbol solo, Zumba del arenal, Penando andoy, El despresiao, Solita como la luna, Llorando. La mal hoja y muchas otras. En otro nivel, y en colaboración con su hijo Nabor elaboró5 un Poema Sinfónico sobre la leyenda del “tapao”, y la Primera Fantasía Argentina para Orquesta Sinfónica. Falleció en Córdoba, el 15 de mayo de 1973.
CORRETJER, Leopoldo
Músico, compositor y director de coros y orquesta. Nació en Barcelona, en 1862. Estudió con notas sobresalientes en el Real Conservatorio Isabel II de su ciudad natal. A los 18 años debutó como director de orquesta en el Teatro Principal con la ópera “Lucrecia Borgia”. Llegó a Buenos Aires en 1887, y por su conocimiento del manejo de grandes masas corales, ganó por oposición el puesto de profesor de música de la escuela Sarmiento. Fue designado inspector de música del Consejo Nacional de Educación. Compuso cantos para coros escolares que tuvieron amplia difusión, entre otros, El saludo a la bandera, Himno a Rivadavia, El Gaucho, El Ombú, etc. muchos de ellos inspirados en los aires tradicionales argentinos. El 25 de mayo de 1910, dirigió un coro de treinta mil voces en la plaza del Congreso que entonó la canción nacional. El maestro Corretjer compuso música para el género chico nacional y canciones populares. Su primer tango fue El afilador, le siguieron Mi negra y Apuntúpa otro lado, sin letra dedicado “a la oficialidad del cuerpo de granaderos a Caballo. Falleció en Buenos Aires, en 1941.