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Sociedad y Cultura

Dos grandes talentos en el arte de la música y la danza

Tech Musik

BAKER, Josefina

Bailarina y vedette. Mujer de color, nació en Saint Louis, Missouri (EE.UU..), en 1906.Hija de padre español y madre negra, debutó en 1925 en la Revue noire, que el teatro Champ Elyssés presentó en París. Vestida únicamente con un tutú de bananas, sin nada por arriba de la cintura, despertó tal furor que fue llamada la “Venus de Ebano”, llegando a hacerle sombra a la Mistinguette por entonces la vedette más cotizada de Francia. Se caso con Giuseppe Abatino (el “pintoresco conde Peppino”), quien la puso en relación con personajes políticos, artísticos y sociales de la época, entre los que se contaron Jean Cocteau, Luiggi Pirandello y Max Reinhardt. En la cinematografía protagonizó La grande Fevrie, La siréne des tropiquesambas mudas, así como Zou Zou, con Jean Gabin y La princesse Tum Tum, sonoras. Viajó por el mundo exhibiendo su arte original. En Roma, el gobierno de Mussolini no le permitió actuar, en cambio fue recibida por el Papa. Hacia 1938 falleció su esposo y al sobrevenir la guerra ingresó como auxiliar en la Aeronáutica, y después en el contra espionaje de la Resistencia. En 1957 se divorció del aviador Juan Lyon, con quien se había vuelto a casar. Charles De Graulle le gestionó la medalla de la Resistencia, distinción que le fue conferida a fines de la década del 60. Adoptó doce niños de todas las razas, y falleció de un colapso cardíaco en el hospital francés de PitiéSalpetriere, el 12 de abril de 1975, a los 69 años de edad. En 1929 vino a la Argentina, y en Buenos Aires durante su actuación en el teatro Astral con la troupe Negros Cubanos y otros artistas, la empresa logró un rotundo éxito de boletería. Los diarios y las revistas publicaron crónicas elogiosas en su homenaje. Los poetas futuristas escribieron sendos poemas y Aituro Capdevila le dedicó los suyos en Ditirumbos a Josefina Baker, en “El Hogar”. La Baker trabajó también en el Politeama,en el Cine Teatro Fénix, de Flores y recorrió las principales ciudades de Rosario y Córdoba. Fue un suceso extraordinario. Su gira abarcó a Montevideo y Chile. Octavio Ramírez, crítico de “La Nación”, señaló que el arte exótico de la Baker es “extraño, negro, desconcertante, pero en su género arte instintivo, salvaje y fuerte”. Comenta que para terminar la función, ante la sorpresa de todos, canta el tango Haragán, con pronunciación sajona y zafios gestos de arrabal. Así como Mussolini la rechazó, en ciudades europeas y en Viena grupos nazis la agreden verbalmente, pero en Paris disfruta de su gloria. En Buenos Aires, según sus recuerdos “el presidente Yrigoyen toma partido contra mí en el diario La Calle, y sus adversarios aprovechan para responderle en Crítica”.

BARDI, Agustín 

Músico, violinista, pianista y compositor. Nació en el pueblo de Las Flores (Prov. de Bs. As.), el13 de agosto de 1884, aunque vivió su infancia y parte de su vida en Barracas. Con el aprendizaje elemental de la guitarra, comenzó su vocación musical que luego profundizó con el violín, aunque nunca se dedicó profesionalmente a la música. Aprendió algo de armonía y composición, siendo ya grande con el Padre José Spadavecchia, en la parroquia Ntra. Sra. de la Guardia, de Bernal. Fue funcionario del ferrocarril, también se desempeñó como empleado de una empresa de mudanza, y por último en la perforación de rollos para pianola de los discos Pampa y Olimpo. Como ejecutante su labor fue discontinua y más bien ocasional. En 1911, actuó inicialmente como violinista integrando un trío en los cafés del barrio de La Boca. Se consagró posteriormente como pianista integrando el destacado cuarteto de Carlos Hernani Macchi en flauta, Tito Roccatagliata en violín y Giaciano de Leone en bandoneón, en el café del griego, ubicado también en la ribera. Trabajó con Vicente Greco en El Estribo y con Eduardo Arolas en el T.V.C. de Barracas. En 1912, dio a conocer su prime tango Vicentito, dedicado a Greco sin conocer el pentagrama, y que le fue pautado por el flautista Hernani Macchi. Después integró algunas de las numerosas orquestas que animaron los carnavales porteños en teatros alrededor de 1920. Algunos de sus títulos tienen reminiscencias gauchescas como El Abrojo, Lorenzo, Se hun sentado las carretas, El buey solo, El rodeo, Chuzas, El baqueano, El Chimango, El matrero, Obliga compudre y Tierrita. Junto a De Leone y Eduardo Monelas, estrenó Gallo Ciego, anticipo claramente de lo que sería la vanguardia y A fuego lento; Nunca tuvo novio, y La última cita, son dos de sus mejores creaciones. Bardi fue un músico de inspiración, creativo, modesto, pianista impecable que supo imponer su sello característico en la música popular. Se contó entre los fundadores de SADAIC y bregó en favor del derecho autoral. Fue consagrado por la renovación de los músicos porteños, a tal punto que Osvaldo Pugliese le dedicó Adids Bardi y Horacio Salgán, Don Agustín Bardi. Por esto se merece ser considerado “el compositor de los músicos”. Falleció en su casa de Barracas, el 22 de abril de 1941.