Sociedad y Cultura
Artistas relacionados con la música

ACOSTA GARCIA, Luis

Payador, poeta y cantor. Nació en Coronel Dorrego (Prov. de Bs. As.). El día 22 de diciembre del año 1895.Se inició en tareas rurales en estancias de la zona, luego pasó al circo, y por último se dedicó al canto exclusivamente. Fue un autodidacta Con grandes condiciones. En 1921, hizo su debut en el Parque Goal ubicado entonces en Av. de Mayo, casi esquina Sáenz Peña. Allí se consagró como un excelente payador y sostuvo encuentros con su adversario tradicional Evaristo Barrios, Francisco N. Bianco y otros. Se caracterizó Acosta García como buen cantor donde alude en sus versos a los trabajadores proletarios y así llegaba a los hogares más humildes. Fue el “payador libertario”, castigado por el sufrimiento y el hambre. Su militancia ideológica era la de un socialista ó ácrata o tal vez las dos cosas al mismo tiempo. Se dedicó también a escribir los versos que cantaba como Latigazos, Al Gaucho, y ellos contenía alusiones a Alma fuerte, Zola y otros corifeos. Cuando Agustín Magaldi triunfó como solista, una de sus más aplaudidas interpretaciones fue; ¡Dios te salve m’hijo! y Ave María. Otras composiciones suyas también se cantan y recitan como A mi viejo doradillo, Mi doradillo mientes, Luz mala y Lo que encuentro en la guitarra. Después alzó su voz para denunciar a los caudillos criollos a través del fraude en los comicios y escribió las estrofas de Filantropía moderna. Colaboró en periódicos del interior de la Provincia de Buenos Aires, como en El trovador, de Junín, donde los lectores enviaban temas, que los contendores debían desarrollar en forma semejante al contrapunto. En 1924, formó con su esposa Estela y el payador Juan B. Fulginiti, un conjunto que actuó durante varios años. Se recuerdan las payadas sostenidas en Rosario, con Gabino Arias, en Buenos Aires con Antonio Río, el uruguayo Juan Pedro López, Evaristo Barrios, Generos D’Amato y Francisco Ni Bianco. En 1929, cuando vino Josefina Baker a la Argentina, fue el único que le escribió un poema como protesta a su actuación en Buenos Aires, haciendo la salvedad de que no padece ningún prurito de discriminación racial. Otros de sus poemas cantable son Las rameras, un alegrato político romántico y La Baluda del pan. Pobre y olvidado, murió en el Hospital Centenario de Rosario, el 31 de diciembre de 1933. Silverio Manco le dedicó un estudio a su memoria.
AGUILAR, José María
Músico, guitarrista y compositor. Nació en Montevideo (R. O. del Uruguay), el día 7 de mayo del año 1891. Inició el estudio de la guitarra con Mario Pardo en 1923. Comenzó a actuar formando dúo con el moreno Enrique Maciel acompañando luego a la cancionista Rosita Quiroga en la primera etapa de su carrera. Hacia 1926 llegó a Buenos Aires y empezó a gozar de predicamento en los escenarios porteños. Acompañó a cantores y cancionistas de primera línea e hizo muchas presentaciones como director de conjunto de guitarras. Prácticamente no hubo solistas consagrados que no requirieran en algún momento su colaboración tal el caso de Corsini y Magaldi o Libertad Lamarque y Azucena Maizani, a quienes apoyó en distintas etapas. En junio de 1928 se vinculó a Carlos Gardel, sumándose a las guitarras de José Ricardo y Guillermo Barbieri. Su labor de acompañante marcó una época de éxitos y de halagos. Sobreviviente del accidente de Medellín, en 1935, las graves quemaduras sufridas lo obligaron a abandonar la guitarra, a pesar de haber intentado reanudar algunas actuaciones públicas, se dedicó a la enseñanza. Compuso más de 60 títulos, entre ellos, los cantados por Gardel, Tengo miedo y Cuando me entrés a fallar, ambos con Celedonio Flores y Al mundo le falta un tornillo con Enrique Cadícamo. Falleció ciego y retirado de la actividad, en el Hospital Dr. Teodoro Alvarez, a raíz de haber sido atropellado por un automóvil, en la Av. Rivadavia, el 21 de diciembre de 1951.
AIN, Casimiro
Bailarín. Nació en Buenos Aires, en 1882. Dedicado al baile orillero pasó posteriormente a la consagración del tango como danza de salón, erigiéndose en uno de los más celebrados y requeridos maestros de su tiempo. En 1913, en la plenitud del apogeo del tango en Francia, marchó a Europa con su compañera de baile Edith Peggy y con un terceto instrumental compuesto de piano, bandoneón y violín. Realizó presentaciones en Paris y en casi todas las principales ciudades del viejo continente durante siete años, hasta que emprendió el regreso a Buenos Aires, en 1920. Francisco García Jiménez lo ha evocado al recordar que de inmediato regresó a París para intervenir en el campeonato mundial de danzas modernas en el teatro Mariny de los Campos Eliseos. Era conocido con el apodo de “El vasco Ain” y también bailaba con la vasca de Monserrat. Alcanzó mayor notoriedad por haber bailado el 1 de febrero de 1924 ante el Papa Pio X en Roma impresionándolo por la destreza demostrada en los giros coreográficos que creaba. Sus éxitos continuaron y en 1926 actuó con Francisco Canaro en el Club Mirador de Nueva York. Diez años después bailó en el espectáculo La evolución del tango, que Julio De Caro presentó en el cine teatro Opera. Falleció en esta ciudad, el 17 de octubre de 1940.