Artistas
Artistas austriacos de todos los tiempos

SCHONBERG, ARNOLD (1874-1951) Compositor austríaco. Fue el fundador de la escuela dodecafónica de composición. Amplió la teoría armónica, experimentó con las técnicas politonales e introdujo estrictos procedimientos contrapuntísticos en sus composiciones. Su obra se divide en tres fases: un período básicamente politonal, hasta 1907, que evidencia influencias de Brahms y Wagner; luego, la evolución hacia el atonalismo, hasta principios de la década de 1920; y por último, el definitivo establecimiento del sistema dodecafónico, empleado ocasionalmente junto a un lenguaje tonal. Entre sus obras principales se cuentan el sexteto para cuerdas Noche transfigurada (1899) sobre un poema de R. Dehmel; Gurrelieder, para solistas, coros y orquesta (1900); el poema sinfónico Peleas y Melimnda (1903), dos sinfonías de cámara (1906 y 1939);Picrret lumar(1912), para voz y canto, piano y flauta; Cinco piezas pana piano (1920-1923); Variaciones para orquesta (1928)y una Oda a Napoleón para orador, piano y cuarteto de cerlas(1942). Se considera que su obra mis importante es la ópera Moisés y Aarón (completada en 1930-1932), con libreto del compositor.
SCHREKER, FRANZ (1878-1934) Compositor austríaco. Formado en Viena, fue profesor del Conservatorio de esta ciudad y de la Escuela de Música de Berlín. Es autor de obras líricas, para las que escribió sus propios libretos (Der ferne Klang, 1912; Das Spielwerk und die Prinzessin, 1913; Die Gezeichneten, 1918; Irrelohe, 1924; DerSchmied von Gent,1932). Es autor también de una obertura para Ekkehard(1902) y de un Preludio para una gran ópera (1933).
SCHUBERT, FRANZ PETER (1797-1828) Compositor austríaco. Nacido en las proximidades de la misma Viena que acogió a Haydn, Mozart y Beethoven, a menudo se lo considera el último gran representante del estilo clásico que esos tres compositores llevaron a su máximo esplendor y uno de los primeros en manifestar una subjetividad y un lirismo inconfundiblemente románticos en su música. El lied para canto y piano, uno de los géneros paradigmáticos del Romanticismo, encontró en él a su primer gran representante, cuyas aportaciones serían tomadas como modelo por todos los músicos que llegaron despues, desde Robert Schumann hasta Hugo Wolf y Gustav Mahler. Un solo dato da constancia de su absoluto dominio en esta forma: sólo durante los años 1815 y 1816 llegó a componer más de ciento cincuenta lieder, que sumarían seiscientos al final de su vida. Los ciclos La bella molinera y Viaje de invierno constituyen quizás la cima de su genio en este campo, a los que hay que sumar títulos como El caminante, La trucha, La muerte y la doncella, o el celebérrimo Ave María. Sus óperas, entre las que merecen citarse Los amigos de Salamanca, Alfonso y Estrella, La guerra doméstica y Ficrabrás, continúan siendo la faceta menos conocida de su producción. En el terreno orquestal produjo nueve sinfonías, entre las mis recordadas la N.°8 (Inconclusa) y la N.° 9 (La Grande). Su música de cámara comprende 15 quintetos para cuerda, tríos y un sinnúmero de piezas para piano.
WOLF, HUGO (1860-1903) Compositor austríaco. Uno de los mayores autores de lieder de finales del siglo XIX. En sus comienzos compuso el poema sinfónico Penthesila (1883-1885) y el Cuarteto de cuerda en re menor (1878-1884), en el que se observa la influencia de Beethoven. Sus ciclos de lieder están compuestos mayormente sobre textos de Mörike, Eichendorff y Goethe, así como de algunos poetas italianos de la época. En total, compuso unos trescientos lieder, en los que enlaza con el arte de Schumann y Schubert y que denotan influencias de Wagner.
WEBERN, ANTON VON (1883-1945) Compositor austriaco. Con el vienés Alban Berg es el representante más destacado de la escuela musical de Schönberg. Sus primeras obras, como la Passacaglia para orquesta (1908) manifiestan todavía un estilo posromántico. Empleó por vez primera el sistema dodecafónico en su obra Tres lieder populares religiosos (1924), a la que siguieron composiciones en las que se destacan su extrema intensidad y brevedad, concisión y unidades melódicas fraccionadas. Amplió el concepto de serialización dodecafónica a la serialización rítmica, dinámica y tonal. Entre sus más importantes obras dodecafónicas cabe mencionar: la Sinfonía para orquesta de cámara (1928), las Variaciones para piano (1936) y Variaciones para orquesta (1940).
STRAUSS, JOHANN (padre) (1804-1849) Compositor y director de orquesta austríaco. De formación autodidacta, integró la orquesta de Joseph Lanner y en 1825creó su propio conjunto, de catorce músicos, con el que recorrió buena parte de Europa. Estableció la estructura del vals (cinco partes con da capo) y es autor también de marchas, polcas, galopes y contradanzas. De sus marchas se recuerda especialmente la llamada Radetzky.
STRAUSS, JOHANN (hijo) (1825-1899) Compositor y director de orquesta austríaco. Reconocido como “el rey del vals”, formó parte de la dinastía de músicos que convirtió esta modalidad de baile en un símbolo de Viena. De los casi doscientos valses que compuso se destacan: Vida de artista, (1867), Sangre vienesa (1873), El vals del emperador (1889) y El Danubio azul (1867), considerada como el más importante de todos. De sus operetas, debe destacarse El barón gitano (1885) y EI murciélago (1874), la más típicamente vienesa. Llevó a escena por primera vez a hombres cotidianos, que viven la vida de su tiempo cantando alegremente, vestidos a la moda del día en lugar de personajes imaginarios, ataviados de manera fantástica, ya fuesen históricos, ya mitológicos, como era habitual en el género. El murciélago debe además su importancia al hecho de haber iniciado la opereta vals, en la que este ritmo domina toda la obra, característica que legó a sus sucesores, los operetitas vieneses y alemanes en general.